EL SÍNDROME DEL COMEDOR NOCTURNO

La relación entre la alimentación y las emociones es un fenómeno que cada vez está despertando más interés entre los investigadores, que entienden que la alimentación influye en nuestro estado de ánimos, al igual que influyen nuestras emociones en la alimentación, por ejemplo, cuando estamos estresados tendemos a comer peor o cuando estamos aburridos.

Esto nos lleva a hablar del «Síndrome del Comedor Nocturno», es un trastorno alimentario que esta muy relacionado con la ansiedad y la depresión.

Los trastornos de conducta alimentaria (TCA) más conocidos son la anorexia y la bulimia, pero cada vez hay más nuevos casos relaxionados con los trastornos alimentarios, como el Síndrome del Comedor Nocturno.

Este trastorno se caracteriza en que la persona que lo sufre ingiere una cantidad excesiva de calorias tras la cena, incluso casos en el que se levantan por la noche para seguir comiendo.

Como hemos mencionado anteriormentem está relacionado con la ansiedad y el estrés y hace que la persona afectada durante la mañana no tenga nada de apetito, presentando síntomas de anorexia matinal y conforme va pasando el día va ingiriendo calorías, pero muy pocas.

El síndrome del comedor nocturno causa serios problemas de salud, por lo que es necesario tratarlo cuanto antes.

Los nutricionistas recomiendan ingerir 5 comidas al día bien distribuidas, donde el desayuno y la comida deben de ser las comidas más fuertes, aportando el 50-60% del consumo diario de calorías. El «snack» de media mañana y la merienda deben aportar el 10-15% cada una y la cena un 20%.

Aquellos que padecen este síndrome, ingieren aproximadamente un 50% de calorías por la noche, provocando así una descomposición alimentaria.

Síntomas.

Alguno de los síntomas que presenta este trastorno del comedor nocturno es:

  • Anorexia matutina; consumen muy pocas calorías durante el día.
  • Hiperfagia nocturna; consumen al menos un 25% de las calorías, y estas suelen ser ricos en hidratos de carbono, como bollería, pasta o arroz.
  • Alteraciones del sueño: padecen insomnio o se despiertan frecuentemente en medio de la noche para ingerir alimentos.

La causa de este trastorno no está al 100% descubierta, pero algunas investigaciones destacan que puede existir una modificación del patrón neuroendocrino (por ejemplo; cortisol, hipófisis Pituitario Adrenal, melatonina y leptina) que participa en la función reguladora de los ritmos circadianos propios que modulan diversas funciones metabólicas y psicológicas.


Destaca la presencia alta de cortisol (la hormona relacionada con el estrés) durante la noche, pero no durante el día, por lo que uno de los principales síntomas que inician este síndrome son los trastornos de ansiedad y estrés o depresión.

Por tanto, a la hora de querer poner solución al síndrome del comedor nocturno, es necesario una intervención multidisciplinar con distintos profesionales; dietista, endocrino y psicólogo o psiquiatra ya que estamos ante un trastorno que afecta tanto mentalmente como físicamente.

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